lunes, 9 de septiembre de 2013

Educación: de mal en peor

Un tuit leído hace unos momentos, acaba de destapar la caja de los truenos:

"Menos Aula 2.0 y más inteligencia repartiendo los recursos."

El debate está servido en la red y en este blog:

Comienza el curso 2013/2014 y en los centros se están haciendo estos días auténticos malabarismos para sacar a flote el tema educativo sin apenas recursos.

El curso pasado hubo miles de profesores menos y este curso comienza igual. La escasez de profesorado obliga a disminuir el número de grupos, aumentando la ratio de alumnos/aula. Si antes lo teníamos difícil con grupos de ESO de 24 alumnos, ahora con grupos de 33 lo vamos a pasar "de muerte".

Muy bien, señores gobernantes, van ustedes por el camino correcto. Eso sí, promulguen leyes educativas que contemplen en su nombre la palabra "calidad". ¿Calidad de qué? ¿Calidad cómo? ¿Calidad cuándo?

Pretenden que hagamos el milagro de los panes y los peces... Pues miren, la mayoría de los profesores somos buenos, pero no somos magos. Hasta ahí no llegamos, de momento. Aunque a este paso, todo se andará.

Comenzamos sin profesores ordinarios (y no den a este calificativo el valor que no tiene, malpensados), sin profesorado especialista, sin profesorado de apoyo. Vamos, que en muchos centros, excepto el personal de administración y servicios, poco más personal se van a encontrar los alumnos cuando lleguen.

Comenzamos también con un 40% menos de dotación presupuestaria para hacer frente a gastos de mantenimiento y suministros. Esto significa que más vale que confiemos en una climatología benévola, porque va a escasear el gasoil y la electricidad, como en tiempos de "maricastaña".

Por no hablar de las partidas destinadas a materiales básicos: papel, libros, cuadernos, toner, tizas, lápices, etc. Ese dinero ya no llegó el curso pasado y... bueno, vamos a abordar otros asuntos que quizás la gente no conozca. Dejemos las menudencias para otro post.

No tenemos para calefacción, para reponer las sillas rotas ni las mesas astilladas. No tenemos para cambiar persianas ni para sustituir pizarras. No tenemos profesores suficientes, pero eso sí, tenemos miles de pizarras digitales, cañones de proyección, tableros inteligentes, portátiles y ipads para todos los alumnos.

Nos sobran los recursos 2.0 en un mundo 1.0 cada vez más deficitario. Qué importa que no tengamos electricidad que alimente los cachivaches virtuales. Qué importa que no tengamos profesores que aleccionen al alumnado en esas tecnologías. Qué importa que no tengamos gasoil cuando los termómetros bajen de cero... siempre podremos encender las pantallitas y caldearnos visionando paisajes caribeños. O juntarlas todas en medio del aula, y hacer una hoguera con tanta estupidez. No sé lo que tardarán en consumirse los portátiles y los ipad, pero el ratito que ardan, mataremos el frío.

Nota: para caldear más el ambiente, ahora que de frío hablamos, quizás el común de los mortales desconozca el negocio que existe tras todo este asunto del 2.0 y también del 1.0
A modo de apunte, y para echar leña al fuego, decir que hay profesores, funcionarios, políticos, tras las concesiones a determinadas empresas tanto para surtir de material como para su reparación. Ya sé que en todas partes cuecen habas, pero bueno, alguien tenía que decirlo.



Lagartija Soy
Lagartija Soy

Políticamente incorrecta. Río por no llorar. Búscame en algún lugar al sol.

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