jueves, 26 de septiembre de 2013

¿TIENEN DERECHO A DECIDIR?




"Derecho a decidir", "queremos votar", "volem votar", ... cantinelas que oímos desde hace tiempo por estos lares, a todas horas, de un modo a veces irritante, a veces cansino, a veces manifiestamente hostil. En ocasiones la cantinela adopta la forma de demanda; otras, de exigencia y otras, cada vez más, de amenaza.

Podrían, no obstante, parecer peticiones razonables, habida cuenta de que vivimos en democracia, en una sociedad de derecho, garantista, parlamentaria.

En este país (llamado España, por cierto), votamos todo. Votamos las derramas de la comunidad; votamos si preferimos ser malgobernados por PP o por PSOE; votamos en el trabajo si subvencionar las gambas al delegado sindical de UGT o al de CCOO; votamos en el bar quién paga la ronda de cañas y patatas bravas, votamos en familia si veraneamos en Santander o en Gandía; votamos en clase al delegado. Votamos.

Luego si a esto de las votaciones le tenemos tanta afición, ¿porqué nos genera tal rechazo la reivindicación de los catalanes independentistas a poder decidir sobre esa cuestión? Pues lo voy a explicar:

Tenemos derecho a decidir muchas cosas, pero no tenemos derecho sobre aquellas que atentan a asuntos tan fundamentales como: el derecho a la vida, el derecho a una identidad o el derecho a la ciudadanía, por ejemplo. Ningún resultado electoral puede desposeer a ningún ciudadano, de sus derechos fundamentales. 


La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH), adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, establece en su art. 15 apartado 2, que "A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad..."

Hipoteticemos sobre los posibles resultados de un referéndum, consulta, plebiscito, o cualquier otro mecanismo que pudiera ocurrírsele al gobierno catalán. Presumamos que la mayoría de la población vota a favor de independizarse de España, ¿les autoriza ese resultado a desposeer de su nacionalidad española a los catalanes que se sienten españoles y consideran que Cataluña es parte de España? ¿Pueden expulsar de su patria a alguien? Porque aquella es su patria, y esa patria se llama España.

Vayamos más allá e imaginemos que todos los catalanes consultados, excepto uno, votan a favor de la independencia. ¿Tienen legitimidad o derecho esos ciudadanos para sustituir la nacionalidad española por la catalana a ese catalán que desea seguir siendo español, aunque sólo fuera uno? ¿Tienen derecho a arrebatarle la nacionalidad y la patria a un conciudadano que no desea cambiarlas

Planteemos otro dilema: ¿tienen derecho a apropiarse de la tierra que es de todos? Porque Cataluña es España y Cataluña nos pertenece a los españoles, a todos. Las Ramblas de Barcelona también son mías, como lo son el Montseny, el Llobregat y la Costa Brava... 

Podemos votar -todos-, si estamos de acuerdo en que se lo lleven, y si la mayoría de españoles dice SÍ, podemos regalarles aquella zona de España. Pero esto sólo en el hipotético caso de que todos los catalanes consultados optaran, por unanimidad, independizarse de España. 

Con que un solo catalán deseara seguir siendo español, el derecho de ese ciudadano, que es un derecho inalienable, estaría por encima de los deseos y derechos arbitrarios del resto de catalanes.

Así lo veo yo, al menos...










Lagartija Soy
Lagartija Soy

Políticamente incorrecta. Río por no llorar. Búscame en algún lugar al sol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario