viernes, 9 de mayo de 2014

Adiós con el corazón

Cuántas veces has entrado en ese lugar y has vuelto a salir. En realidad no entras por voluntad propia, lo sabemos, pero hay días en que de repente te encuentras en ese lugar extraño y debemos entrar en él a buscarte.
A veces, esos seres que te atienden y tanto parecen saber de la vida y de la muerte, dicen que es mejor que te vayas cuanto antes, pero eres aún muy joven para viajar solo. Por eso no te dejamos.
Sabemos cómo hacerte volver y siempre nos has obedecido. Te gritamos en silencio y sé que nos oyes desde tus ojos cerrados y tu mente nublada. A veces, te vuelves al oir tus canciones favoritas, como si los ritmos fueran sortilegios, mantras, cantos de sirenas salvadoras, que en noches de tormenta indican a los marineros náufragos el camino de la costa.
Anoche, entre los murmullos que en el duermevela lograste hacerme entender, pedías una canción y yo, que tantas veces canté contigo, no fui capaz de entonar la que me pedías: "Adiós con el corazón..."
Fue la Salve Rociera la música que, tras horas de llamarte, logró esta vez hacerte volver. Salve salvadora.
Lagartija Soy
Lagartija Soy

Políticamente incorrecta. Río por no llorar. Búscame en algún lugar al sol.

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