viernes, 6 de mayo de 2016

Una tarde cualquiera

- Siéntese usted conmigo, y nos tomamos un café. La mujer me miró sonriendo. Lo cierto es que durante todo el rato que llevábamos hablando no había dejado de sonreír, ni siquiera para contarme sus penas.Titubeó unos instantes. Me levanté y retiré la silla para que se acomodara.

- Hace un sol tan agradable, que no podemos desaprovecharlo, la animé.  Se sentó a mi lado, y juntas charlamos como amigas, aunque no nos conocíamos de nada.

Tan sólo unos minutos antes intercambiamos las primeras palabras. Eran las cuatro de la tarde de una tarde cualquiera. Yo tomaba un café en una terraza, un pequeño y breve lujo que me concedo de vez en cuando. Leía el periódico cuando su voz se dirigió a mí. Una mujer anciana, de piel transparente, y dulce voz. Sonreía con la boca y con los ojos y me preguntó por la hora de apertura de las farmacias. Le respondí que a las 5 de la tarde y noté cierto desasosiego en su cuerpo. Quedó callada, mirándome, como esperando que yo variara mi respuesta.

- ¿Está usted bien?, le pregunté y me  respondió como si llevara mucho tiempo esperando esa pregunta. Me contó que vive con su hija, pero que es médico y ha ido a un congreso a Barcelona. Que se ha quedado sola en casa y ha salido a comprar algo para el dolor de cabeza. Que no es que le duela, en realidad, sino que la nota pesada y quiere algo para despejarse. Que no sabe si le compensa esperar a que abra la farmacia o irse a casa y volver más tarde, aunque luego quizás le de pereza volver a salir. Que si yo creo que en la farmacia tendrán algo para ayudarla. Que si yo también vivo cerca de allí. Que la disculpe, que no quiere molestarme, que su hija siempre le dice que no hable tanto, pero que a ella le gusta tanto hablar...

- Y a mí me gusta escuchar, le respondí. Siéntese conmigo y nos tomamos juntas un café mientras hace usted tiempo hasta que abran la farmacia.

- Preferiría una manzanilla, dijo ella,  y su voz suave y temblorosa me llegó hasta los rincones más escondidos de mi cuerpo.

Momentos especiales de un día cualquiera.



Lagartija Soy
Lagartija Soy

Políticamente incorrecta. Río por no llorar. Búscame en algún lugar al sol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario