domingo, 17 de noviembre de 2013

PERSONAS QUE NACEN ÁNGELES. CLARITA



La principal afición de Clarita fue siempre la caligrafía. Se ha pasado años copiando a los clásicos, en prosa y en verso, en preciosas hojas pautadas, de colores, uno color para cada autor. Valle Inclán en verde, Bécquer en rosa, Unamuno en azul...

Sentada al calor del brasero en una mesa camilla, junto a la ventana del salón, día tras día de su vida. En sus momentos de descanso, miraba tras los visillos, y veía la vida pasar, allí abajo. La vida pasaba de largo, a su lado, y ella miraba a las gentes, los coches, el tráfico, los ruídos... desde el silencio y la paz de su casa. Miraba, mordisqueaba el lapicero, y volvía a sus copias. Al terminar, su padre guardaba las cuartillas sueltas en una preciosa carpeta de cartulina floreada y cerrada con un primoroso lazo.



La letra de Clarita iba estropeándose con el tiempo y cada vez le costaba más sostener el lapicero entre sus dedos curvados, hasta que un día no pudo escribir más. Desde entonces, pasaba las horas releyendo sus copias, en voz alta. Hasta que un día tampoco pudo continuar leyendo y entonces, era su madre quien le leía y ella escuchaba, con los oídos, con los ojos, con las manos. Sus padres eran para ella la voz, el movimiento, la vida. La acercaban cada día, en su silla especial, a la ventana y ella, tras los visillos, seguía viendo pasar la vida. De largo. Como pasa la vida para algunas personas. Unos viven y otros ven como los demás viven.

Clarita es una niña de 70 años que nació ángel, paralizado parte de su cerebro. Hay personas que nacen buenas, otras nacen malas y otras nacen ángeles.

Esta noche, mientras el mundo dormía, Clarita desplegó sus alas y voló. Se marchó por la ventana que la separaba de la vida, y elevándose, se fue a una vida mejor.






Lagartija Soy
Lagartija Soy

Políticamente incorrecta. Río por no llorar. Búscame en algún lugar al sol.