domingo, 9 de septiembre de 2012

DE ALUMNOS LOGSE A PROFESORES LOGSE

De aquellos barros vinieron estos lodos.....

Se alude a la LOGSE (Ley Orgánica General del Sistema Educativo, de 1990) de un modo despectivo en algunos contextos porque se le adjudica, no sin cierto tino, la causa del aumento de las cifras de fracaso escolar de los últimos años. La introducción del paradigma de la comprensividad supuso un desplome del umbral de exigencia, justificado, entre otras variables, por la necesidad de incorporar la atención a la diversidad en los centros, como si hasta esos momentos tal situación no se hubiera producido.

Fueron aquellos unos años en los que España empezaba a sentar las bases del estado de bienestar, ese que actualmente se está desmoronando y en los que los ciudadanos, metidos de cabeza en una recién adquirida vocación de socialismo, se hallaban inmersos en la filosofía del "dejar hacer" y en la pedagogía del "coleguismo". Padres y profesores se sentaban frente a hijos y alumnos y les tendían la mano en actitud de paridad, de igual a igual, de tú a tú. Y aquellos jóvenes se la tomaron, ¡vaya si se tomaron aquellas manos!

Años más tarde, aquellos padres que presumían de ser amigos de sus hijos, intentan recuperar, sin mucho éxito, su papel de padres. En muchas ocasiones deben recurrir a figuras externas a la propia familia en busca de asesoramiento o consejo, y en ocasiones desahogo: "mire a ver qué puede hacer usted, que yo ya no puedo con mi hijo".

Aquellos muchachos crecieron, unos buscaron enseguida empleo y otros prosiguieron estudios universitarios. Estos últimos se asoman ahora al mercado laboral. Algunos han decidido ser profesores y en ello están. Basta revisar las filas de opositores al cuerpo de Secundaria, por ejemplo, para detectar de un solo vistazo a aquellos en los que el espíritu-logse caló con mayor vehemencia. Las formas, la imagen, la actitud ante el tribunal examinador les delata.

Y llega el momento en que, en régimen de interinidad, se presentan un día en el centro educativo en el que comenzarán a impartir sus clases. Y allí se presentan por primera vez en el claustro de inicio de curso. Entran con seguridad, con su aspecto desenfadado, tranquilotes. Como quiera que a la entrada ya han hecho pandilla con otros en igual situación y condición, se sientan juntos y se pasan el claustro con sus chanzas, cual estudiantes maleducados. Y sacan la blackberry en pleno claustro y entran en sus redes sociales. Terminada la cita, se dirigen a quien alguien les ha señalado como su jefe de departamento, se acercan y le espetan: "soy Javi, creo que tú eres....." Y se quedan tan anchos. Acuden a la primera reunión de departamento, se sientan, tutean, inquieren: "a ver qué horario me pones, no quiero ser tutor, espero que no me toque 2º de la ESO, yo quiero salir pronto de trabajar, que no me gusta comer tarde, no me pongas reunión de departamento por las tardes, que voy al gimnasio"
Estos novatos-profe-logse no han conocido aquellos tiempos en que los centros educativos eran instituciones clasistas y jerarquizadas en las que el mundo se dividía en catedráticos, numerarios y quienes no lo eran y el equipo directivo era dios y el jefe de seminario su lugarteniente. Pero entre aquellos tiempos y estos, prefiero los primeros.

Los profes-logse han llegado a los centros y están agregando a sus alumnos a sus redes sociales. Veremos cómo salimos de esta.


Lagartija Soy
Lagartija Soy

Políticamente incorrecta. Río por no llorar. Búscame en algún lugar al sol.